Honorarios fijos o porcentaje: cómo cobran los diseñadores de interiores
Las dos formas en que cobra un diseñador de interiores en República Dominicana, qué incentivo crea cada una, y por qué en RK Artside trabajamos con honorario fijo.

Cuando alguien me escribe por primera vez, la pregunta que casi nadie hace y casi todos deberían hacer es esta: ¿cómo cobras? No cuánto. Cómo. Porque la forma en que cobra un diseñador define qué le conviene a él mientras trabaja en tu casa, y eso te afecta más que la cifra.
Las dos formas de cobrar
En República Dominicana un diseñador de interiores cobra, en general, de una de estas dos maneras.
Porcentaje. El diseñador cobra un porcentaje del total del proyecto: de lo que se compra, de lo que se construye o de ambas cosas. Es común en el mercado y suena razonable, porque el honorario "se ajusta" al tamaño del trabajo.
Honorario fijo. El diseñador estudia el alcance, propone un monto cerrado por su trabajo, y ese monto no depende de cuánto termines gastando en muebles, materiales o mano de obra.
El problema del porcentaje
Con porcentaje, mientras más gastas tú, más gana el diseñador. No hace falta que nadie tenga mala intención para que eso pese. Entre un sofá de 80 mil y uno de 180 mil, el porcentaje empuja hacia el segundo. Entre "esto se puede rescatar" y "esto hay que cambiarlo", el porcentaje empuja hacia cambiarlo.
Se llama conflicto de interés y es exactamente eso: el interés del diseñador y el tuyo apuntan a lados distintos. Tú quieres el mejor espacio posible por lo que decidiste invertir. Al porcentaje le conviene que esa cifra crezca.
Cómo funciona el honorario fijo
Antes de empezar, revisamos juntos qué se va a hacer: qué espacios, qué tanto se interviene, si hay obra o solo decoración. Con eso te propongo un honorario cerrado por el diseño y el acompañamiento. Lo apruebas, y ese es el número.
La ejecución (materiales, muebles, contratistas) se presupuesta aparte, con cotizaciones que tú ves y apruebas. Mi honorario no sube si eliges el mármol en vez del porcelanato. Tampoco baja. Así mi único incentivo es que el espacio quede bien y que tú quedes contento con lo que gastaste.
¿Y si el proyecto cambia?
Cambia. Casi siempre. Aparece una humedad detrás de una pared, decides que la cocina también entra, o al revés, que este año solo se hace la sala.
Con honorario fijo eso se maneja hablando: si el alcance crece de verdad, lo conversamos y ajustamos el honorario con un número nuevo, antes de hacer el trabajo, no después. Si el alcance se achica, también. Lo que nunca pasa es que te enteres al final de que el proyecto costó el doble.
Por eso, además del honorario fijo, durante la obra te mando reportes de en qué se está usando el presupuesto, y si algo se desvía, te lo digo temprano, cuando todavía se puede decidir. Predecible es la palabra. Un proyecto de interiores tiene bastantes sorpresas por sí solo; el precio de tu diseñadora no debería ser una de ellas.
Qué preguntarle a cualquier diseñador antes de contratar
- ¿Cobras porcentaje o monto fijo? Si es porcentaje, ¿sobre qué?
- ¿Las cotizaciones de muebles y materiales las veo yo directamente?
- ¿Recibes comisión de las tiendas o proveedores que recomiendas?
- ¿Qué pasa con el honorario si el alcance cambia a mitad de camino?
- ¿Cómo me entero de en qué se va el presupuesto durante la obra?
Las respuestas te dicen más sobre cómo va a ser trabajar con esa persona que cualquier portafolio.
